Son muchos los estudios que demuestran que llevar a la práctica un estilo de vida activo y saludable practicando ejercicio de una forma regular nos va a aportar múltiples beneficios a nuestra salud, a nuestro día a día y a nuestra calidad de vida a corto y largo plazo.
Me gusta la idea de pensar que nuestro cuerpo nos acompañará a lo largo de nuestra vida, por cual no vamos a tener otro, con esto quiero concienciarte de la importancia de cuidarlo para que hablando a largo plazo lleguemos a la edad de madurez-vejez de la mejor forma posible y con la máxima autonomía para ser lo menos dependientes posible.
Realizar ejercicio adaptado a las características del sujeto nos va a ofrecer múltiples beneficios:
- Mejora el sistema inmunitario: nuestras defensas son más fuertes y previenen enfermedades.
- Mejora nuestro sistema cardiovascular, muscular y respiratorio.
- Previene enfermedades de tipo diabetes, cerebrales y corazón.
- Reduce los niveles de azúcar en sangre.
- Ayuda a controlar/perder peso.
- Mejora los niveles de fuerza y flexibilidad.
- Mejora la coordinación.
- Incrementa nuestros niveles de energía y vitalidad.
- Mejora nuestro estado de ánimo.
- Reduce los niveles de estrés.
- Mejora la salud de nuestras articulaciones y huesos.
- Previene enfermedades como la osteoporosis.
- Baja nuestra presión arterial.
- Mejora nuestra calidad de vida.
- Prolonga nuestra vida.
Por todos estos beneficios (y más) deberías plantearte realizar ejercicio físico en tu vida diaria, ya que como hemos comentado hablamos de un proceso a largo plazo y con los años se ven los beneficios que nos aporta llevar un estilo de vida activo y saludable.
Sea cual sea tu nivel, circunstancias etc. se puede realizar ejercicio de una forma programada y totalmente adaptada, así que si todavía no estás gozando de todos estos beneficios que nos reporta un estilo de vida activo y saludable,
¿¿A qué estás esperando??